Hay algo en San Rafael que invita a quedarse en este lugar, a huir de nuestras
obligaciones y responsabilidades, simplemente refugiarnos en este inmenso oasis, paraje de hermosos escenarios naturales, valles verdes inundados de viñas, manzanos y montañas caprichosas. Todo ello combinado con el perfume de la tierra mojada temprano por la mañana, y los aromas de las hierbas y los frutos traidos por el viento desde los bosques lejanos. La cordillera, siempre presente, nos mira y nos hace recordar cuan diminutos somos ante ella. Pero San Rafael no es sólo una de las ciudades más bellas y prolijas de Argentina, es también una tierra habitada por hombres generosos y hospitalarios, y hermosas mujeres de temple fuerte y mirada sincera.
Bienvenidos al maravilloso sur de Mendoza, un paradisíaco lugar donde la naturaleza es cómplice de la felicidad.
Complejo de Cabañas Cuyanas del Sur
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